La semana pasada, recibimos la noticia de que, a pesar de nuestros esfuerzos para evitar la matanza de ballenas en el Santuario del Océano Austral, la flota ballenera japonesa alcanzó su cuota auto-impuesta, asesinando a 333 Ballenas Minke protegidas (178 hembras y 155 machos).
La noticia llegó como una gran decepción para todos nosotros y es un fuerte recordatorio de que el programa ballenero japonés en Antártica es radicalmente diferente a lo que era cuando comenzaron nuestras campañas de protección de ballenas en el Océano Austral, hace 15 años atrás. Reconocemos la necesidad de revisar nuestra estrategia de defensa de las ballenas en el Océano Austral y debatir sobre los obstáculos crecientes que estamos enfrentando.
LEAN la respuesta del Capitán Peter Hammarstedt (en inglés): bit.ly/2nNbmZH
“He dedicado toda mi vida adulta a las campañas en contra de las cacerías de ballenas. Eso incluye el haber sido aprisionado entre dos barcos mucho más grandes, cuando Sea Shepherd le dio a los balleneros japoneses la peor temporada de su historia, así que siento profundamente que la muerte de cualquier ballena es causa de luto.” – Capitán Peter Hammarstedt.


Etiquetas: